ChatGPT: 10 buenas prácticas para aprovecharlo con criterio

ChatGPT puede ayudarte a redactar correos, resumir documentos, organizar ideas o aprender sobre un tema. Para sacarle partido, conviene saber cómo pedir ayuda, qué información compartir y qué respuestas revisar con especial cuidado.
Estas diez buenas prácticas combinan usos útiles y precauciones sencillas para el día a día.
1. Explica qué quieres conseguir
Indica la tarea, a quién va dirigida y el formato que necesitas. Por ejemplo: «Redacta un correo amable de cinco líneas para recordar una cita». Una petición demasiado vaga puede producir una respuesta que no encaje con tu objetivo.
2. Divide los trabajos largos
Para preparar un informe o una presentación, pide primero un esquema y después desarrolla cada parte. Revisar por etapas facilita detectar errores antes de que pasen al documento final.
3. Pide cambios y ejemplos
Puedes solicitar una explicación más sencilla, un texto más corto o un ejemplo práctico. No necesitas conformarte con la primera respuesta. Si no entiendes una recomendación, pide que te la explique antes de aplicarla.
4. Protege los datos personales y las contraseñas
No introduzcas contraseñas ni códigos de acceso. Antes de compartir textos, documentos o capturas, elimina datos personales innecesarios. Sustituir un nombre por «Cliente A» no basta si siguen apareciendo su dirección, teléfono u otros detalles que lo identifiquen.
5. Respeta las normas de tu empresa
Utiliza las herramientas y cuentas autorizadas para trabajar con información interna. Antes de subir documentos de clientes o empleados, comprueba qué está permitido para esos datos y revisa las condiciones de privacidad del servicio.
6. Comprueba cifras, fechas y condiciones
ChatGPT puede ofrecer respuestas convincentes que contengan errores. Contrasta los importes, plazos y condiciones importantes con los documentos originales. Que una respuesta esté bien escrita no demuestra que sea correcta.
7. Pide fuentes y abre los enlaces
Solicita fuentes originales, especialmente si preguntas por noticias, normas o información reciente. Comprueba que los enlaces funcionan, que respaldan lo que afirma la respuesta y que su fecha resulta adecuada para tu consulta.
8. Pide que señale lo que no sabe
Añade instrucciones como: «Si falta información, pregúntame y señala lo que no has podido confirmar». Esto ayuda a orientar la respuesta, pero no garantiza que desaparezcan los errores: la comprobación sigue siendo necesaria.
9. Revisa antes de enviar o publicar
Comprueba el tono, los datos y los compromisos de cualquier borrador. Por ejemplo, un correo no debería prometer una entrega que tu empresa no ha confirmado. Pide que prepare el texto para revisarlo antes de enviarlo.
10. Conserva tu criterio en decisiones importantes
Utiliza la IA para entender opciones y preparar preguntas. En cuestiones médicas, legales o económicas, contrasta la información con fuentes oficiales y con el profesional correspondiente antes de tomar decisiones.
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